La vida imitando al arte (literario): el caso de Jan Karbaat

Suele decirse que la vida imita al arte, atribuyéndose tal frase a Oscar Wilde. Naturalmente, el arte sirve de inspiración para la gente, que traslada sus impresiones sobre éste de una manera u otra en diferentes medios de la existencia. A su vez, la vida es inspiración para concebir obras maestras, generando así un circulo virtuoso (o vicioso, no lo sé) para la actividad creativa.


Jan Karbaat es un médico holandés que dedicó su carrera a los tratamientos de fertilidad. Entre sus logros, vemos que fue dirigente de una clínica de fertilidad en Rotterdam desde 1980 hasta 2009, apoyando a cientos de mujeres para que alcanzaran el sueño de convertirse en madres.

El doctor Karbaat, tras una larga trayectoria y muchos casos de éxito en su expediente, falleció en el mes de abril de este año. Entre sus voluntades finales solicitó expresamente que jamás se le hicieran perfiles de ADN a sus restos. ¿Extraño?

No tanto, cuando descubrimos que se abrió una investigación porque el buen doctor utilizó su propio semen para embarazar a sus pacientes. Hasta ahora, 25 personas han presentado una demanda por esta falta de ética profesional. 18 de ellas han confirmado que el doctor Karbaat era su padre mediante la comparación genética con uno de sus hijos reconocidos.  Entre la posible descendencia de Karbaat encontramos a Moniek Wassenar, una psiquiatra de 36 años:

Me dijo que le hacía un servicio a la humanidad donando su semen y que por lo menos había unos sesenta hijos suyos por el mundo. […] Cuando nos vimos y le hablé de su falta de ética, trató de explicar que todo pasó en los años setenta. Que estaba bien porque las mujeres querían el semen de un hombre con estudios superiores. Mucho mejor que el de un policía, por ejemplo.

La corte se encuentra en el proceso de dictaminar si va a extraerse ADN del cadáver para confirmar la paternidad. Puedes encontrar más información en NYT, BBC Mundo y El País.

¿Por qué decía al principio que la vida imita al arte, o en este caso, a la literatura? La historia del director de una clínica de fertilidad que usa su propio material para procrear, creyendo que realiza una gran contribución al mundo, ya se ha escrito. Si quieres saber cuál es – aunque eso constituya uno de los mayores spoilers de la obra – asómate a este enlace. ¡Y luego hay quienes se atreven a categorizar la literatura en simple ficción!

Anuncios

Tus comentarios evitan que un poodle termine en la calle...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s