7. ¿Libros vs Ebooks?

¡Por fin es sábado, queridos visitantes! Avanzando con mi reto de publicar cada día del mes, decidí a dejar ciertas impresiones que tengo sobre la aparente contienda entre el libro impreso contra el electrónico. Desde el principio comento que cada uno responde a necesidades diferentes y son artículos complementarios entre ellos. No podría haber un ganador absoluto.

Pero…

Eso no me impide tener a mi favorito personal. Me enfocaré en tres categorías básicas y en mi experiencia y poco más, para que no sea un debate eterno de pros, contras y relativismos. Sin más que agregar, vayamos al punto. 🙂

Accesibilidad

Como lectora de recursos muy limitados, conseguir libros ha sido un proceso más o menos aparatoso si lo comparo con años recientes. Conseguir un libro en específico puede convertirse en toda una odisea si se trata de una edición vieja, un título que no es muy vendido o libros para el trabajo académico. A veces resulta más fácil conseguir libros piratas que ediciones cuidadas. Lamentable.

No obstante, con el ebook las posibilidades se abren: ya sea gratuito o de pago, es infinitamente más sencillo encontrar un libro electrónico. Se puede ser más selectivo respecto a idiomas, ediciones y traducciones.

Creo que es necesario mencionar los precios cuando hablamos de qué tan accesible es un libro. Por lo general, las ediciones impresas son más caras que las electrónicas. Es lógico: elaborar un libro impreso involucra más trabajo que editar un ebook y ponerlo en línea. Sin embargo, las diferencias en cuanto a precio no suelen ser tan abismales entre uno y otro, por lo que no considero que sea un elemento capaz de cambiar la balanza a favor del ebook.

Sea como sea, el ebook gana este round en mi contienda personal. Gratis o de pago, el ebook está a un click de distancia.

Portabilidad

Durante años castigué a mi espalda llevando más libros de los necesarios a la escuela. En mi estancia por la universidad, era frecuente que me la pasara sacando libros de la biblioteca. Cuando he tenido que mudarme, los libros impresos han sido un gran problema. Si llevo un libro de bolsillo en mi andar diario, paso temiendo que caiga un diluvio y no pueda protegerlo de las inclemencias del tiempo. El libro impreso es un peso sólido que te recuerda constantemente su presencia y pese a que me es emocionalmente más reconfortante, no es tan práctico.

Un ebook no está sometido al espacio físico. Puedes llevar toda tu biblioteca personal contigo a todas partes, ya sea que leas en un ereader, tablet, celular o computadora. Punto para el ebook.

Usabilidad

… Y aquí es donde el universo conspira a favor del libro impreso. Con creces. ¿Cuál es la finalidad de contar con un artículo accesible y portable, que no puedes explotar al máximo? Leer ebooks es lo que hago cuando no tengo otra posibilidad por lo problemático que resulta. Mi peor es nada. Si no lo tengo impreso, con el ebook me enfrento a:

Errores básicos que sacan de quicio. Archivos dañados, incompletos (gratuitos, claro), fuentes que no me gustan, deficiencias de edición…

No sé dónde me quedé. Aunque programas como Adobe Reader y Digital Editions tienen marcadores para que no pierdas de vista tu lectura, no puedo procesarlo de la misma manera que en un libro impreso. Me pierdo con mucha facilidad y sufro para seguir el hilo a la lectura.

Me distraigo mucho. No puedo estar con la computadora encendida y enfocada únicamente en el ebook: inevitablemente termino en mil y un cosas diferentes, no me concentro. Leer en el móvil es tortuoso: no me adapto a las pantallas de los celulares para lecturas prolongadas, además de que en ambos casos la vista se cansa rapidísimo por el brillo de las pantallas.  Desafortunadamente no cuento con ereader, por lo que la experiencia podría ser diferente en ese dispositivo… pero mi tacañería es grande y no lo considero una inversión valiosa para mis necesidades.

No puedes personalizar nada. Subrayar y hacer notas son parte de la interacción cotidiana con el libro. No suelo hacerlo directamente sobre el papel (¡sacrilegio!) pero sí me gusta poner notas adheribles o escribir mis ideas en una libretita aparte. Con el ebook no puedo hacer nada de esto a plenitud y pierdo la conexión que hacía entre el texto principal y mis notas.

¿Entonces? ¿Ebook o libro?

Puedo decir sin titubear que el libro, mi amado y nostálgico libro, es el triunfador indiscutible en mis preferencias. Por mucho que la tecnología avanza, el ebook no puede arrancar al libro de mi corazón, le falta mucho camino por recorrer antes de que pueda considerarlo siquiera. Si es un artículo que puedo utilizar plenamente, bien vale la pena el engorroso peso adicional que llevo sobre los hombros.

Otras razones más fundamentadas para darle el voto de confianza al libro están aquí.


¿A cuál prefieren? ¿Qué tanto utilizan un formato u otro? No duden en dejarlo por aquí.

🙂

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4 comentarios

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